Un nuevo tapón fue instalado sobre el pozo petrolero estadounidense que provocó la marea negra del Golfo de México. El almirante de la Guardia Costera, Thad Allen, habló de 'progresos significativos', y dijo que será necesario esperar 48 horas para saber si el trabajo fue exitoso y si el pozo podrá ser cerrado.
La catástrofe ambiental en el Golfo de México por el hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon, el 22 de abril, ya le ha costado a British Petroleum 3.120 millones de dólares, informó ayer la empresa en Londres.
En la sudoriental ciudad de Nueva Orleans se realizó una Cumbre de Emergencia del Golfo para diseñar una respuesta a la crisis. Tras esa instancia, que tuvo lugar el 19 de este mes y en la que participaron unos 100 activistas, se creó el Comité de Emergencia para Frenar la Catástrofe Petrolera del Golfo.
La compañía petrolera británica BP anunció que fue colocado 'con éxito' el tapón para frenar el derrame de crudo en el Golfo de México, que los técnicos de la empresa habían tenido que remover tras un accidente causado por un robot submarino.
Se alienta a la población a sembrar árboles frutales, incluidos nogales y almendros, así como verduras. Desde 2007, 250 personas realizaron consultas ante esta organización (Food Not Lawns). La entidad busca delimitar zonas de la ciudad para implementar estos cambios, a fin de que los vecinos puedan vender el excedente de sus productos hortícolas y contratar a otros para que los ayuden.
La petrolera British Petroleum (BP), responsable del vertido de petróleo en el golfo de México, admitió este sábado que hasta el momento no ha conseguido detener el escape de crudo, aunque continuará inyectando lodo pesado en el pozo averiado con la esperanza de que funcione.
Australia anunció este viernes que la próxima semana iniciará una acción legal para que Japón cese la matanza de cientos de ballenas por año alegando motivos científicos, lo que provocó la inmediata reacción de Tokio.
Expertos advirtieron que el ecosistema del Golfo de México podría sufrir daños perdurables tras la explosión de la torre de perforación de la British Petroleum que provocó el mayor derrame de petróleo en la historia de la región.
Según Doug Suttles, director de explotación de la BP evalúan otras opciones para evitar la que sería la mayor agresión contra el medio en Estados Unidos desde el derrame del buque Exxon Valdez en 1989, en Alaska.
Las autoridades estadounidenses confirmaron, este jueves, la llegada a las islas Chandeleur, frente a la costa de Luisiana, de la marea negra procedente de la destrucción de una plataforma petrolífera en el Golfo de México.
Mientras una enorme mancha de petróleo sigue dañando la riqueza del Golfo de México, tras la explosión hace dos semanas de una plataforma de extracción, ambientalistas insisten en que la catástrofe debería servir de alerta para acabar con las perforaciones en el mar y para alejarse de los combustibles fósiles.
El derrame de petróleo en el Golfo de México dio mayor relevancia a la 5 Conferencia Mundial sobre Océanos, Costas e Islas, que se realiza en la sede parisina de la Unesco.
El derrame vierte al mar casi 800 mil litros de petroleo por día y amenaza convertirse en el mayor accidente de este tipo en EEUU, desde que en 1989 un barco petrolero derramó este combustible frente a las costas de Alaska. El gobierno declaró al derrame 'de importancia nacional'. El gobernador de Luisiana solicitó el envío de 6.000 reservistas de la Guardia Nacional, luego que esta madrugada la "marea negra" alcanzara su costas. La gran mancha negra, que expertos comparan con la superficie de la isla de Jamaica, se extiende hacia el norte y llegaría a partir del lunes a la costa de Florida, por lo que representa una grave amenaza para la enorme riqueza natural de ese estado.
Lo más perjudicial de la quema es el efecto nocivo que dejaría el penacho de humo tanto en la atmósfera como en el agua. El desastre ecológico, que podría ser el peor de la historia, y que ya costó la vida a once trabajadores, es causado por la fuga de crudo en una plataforma perteneciente a la British Petroleum de la cual mana diariamente unos mil barriles diarios de petróleo.